Bueno. Ha pasado un año y algo. La niña es una criatura ya muy parecida a algo humano. Anda, corre, habla en esa jerga graciosa de bebé y come algo más que esos potitos de mierda. ¿Que a que sabe un potito? A potito. Todos saben igual: a mierda sin sal.
Han pasado muchas cosas desde la última entrada. Muchas borracheras, muchos gastos, alguna que otra liada gorda.....Eso yo, la niña como siempre...
Quiero retomar mi vuelta a este diario. Y lo haré con la más maravillosa de las situaciones que existen cuando tienes a una enana de un año y poco; cuando duerme la siesta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario