Ha pasado mucho tiempo, y llega un momento que siempre es lo mismo.... Pero no es así. Todos los días hay algo nuevo, o se la quiere más o la mierda tiene otro color, olor, etc...
Arya Pozo Plaza va a la guardería ya. Y la hemos enseñado a saludar. Ahora saluda a sus compis, a nosotros cuando vamos a recogerla, a los perritos por la calle, a los arboles, a la tele, a las paredes, al Escorial en lontananza, a todas las cosas. Y no es saludar por saludar, lo hace de corazón. Porque creo que es así, cuando se aprende algo bonito, es más importante no olvidar que lo aprendimos que haberlo aprendido y hacerlo sin más.
