martes, 8 de abril de 2014

Diario de un padre mermao y disfrazado de padefo:

Día de entrevista. Día de disfraz. 

A día de hoy, la degeneración absoluta del trabajo sin importar la profesión, me atrevería a decir, es directamente proporcional al cachondeo que se 
traen en entrevistas, procesos de selección y clientes finales, etc. Se permiten el lujo de ponerte 34 exámenes; entre psicotécnicos y preguntas sacadas de certificaciones. Y requisitos por los que nunca he tenido
que claudicar, hasta hoy, debido a mi situación personal, vamos, ser papá.

Hoy voy disfrazado. Yo no soy así. No estoy cómodo, no estoy agusto, de hecho ni práctico me parece para trabajar. Que si los chinos...que los tengo que llevar en el puto sobaco
para que no me roce, porque si se bajan parezco un botones de hotel. Que si la camisa por dentro?.... para que?...para que te tire por todos lados cuando tienes que agarrarte en el metro y volver a colocártela?...
Y después mis favoritos... Los "Calcetines de ejecutivo"... la cosa más absurda de lejos que he visto en mi puta vida... ¿Por qué los llamais para empezar calcetines?..que tiene eso
de calcetín?... pero si son medias para hombre!!!! que pasa, que le ponemos después de calcetín la palabra ejecutivo para adornar?, para darle distinción?...SON MEDIAS GILIPOLLAS!...llevas unas 
putas medias, para machos..eso sí....

Ya tengo ganas de llegar a casa para, por el santo amor de mi familia, saber porque padezco este mal y tengo que seguir aguantando. Lo peor de todo, es que si me pillan tengo
que ir así todos los putos días. Pero vamos, puestos a estar puteados juro por mis cojones que me compro unos ligueros de calaveras que quería yo para mi chica.

No hay comentarios:

Publicar un comentario