Hoy he encontrado otro nuevo juguete para que me de tiempo a ir al baño a mí, limpiarme si es posible y volver a la faena: El chupete.
Ese interruptor de llanto On/Off que tiene mi bebe con autonomía de unos 15-20 minutos.
Creo que es muy lista, porque cuando se da cuenta que es una argucia construida por el adulto para que se calle la puta boca un rato, se procede a la expulsión del artilugio y al berreo más alto posible.
Una vez sales disparado a ver que coño quiere ahora, la coges, y la cabrona te pone una mueca de risa mientras pone sus bracitos como una mantis y se los frota!. Al final la cara de gilipollas se me queda a mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario